dijous, 14 d’abril de 2011

80 aniversario de la República

Hoy se cumplen 80 años de la proclamación de la II República y commemorarla no es un acto de nostalgia sino de reivindicación. No puede convertirse en nostálgico algo que es mil veces menos retrógrado que nuestro sistema político actual. No solo ya por la forma de gobierno de esta rancia monarquía sino por un elenco de valores que empezaron a surgir en aquella época y que hoy ya tienden a ser olvidados por culpa de una crisis espantosa.
Pero no culpemos a la crisis de los actos posteriores de los políticos, estos son responsabilidad exclusiva suya. Estaba claro que esta crisis la acabaría pagando los de siempre, los más pobres, por más que al principio de ella todo el mundo se llevó las manos a la cabeza y se permitieron proclamar voces que advertían que el sistema debía de cambiar. Poco a poco esas voces fueron silenciadas y substituidas por aquellas, las de los siempre, que decían que la única forma de salir de la crisis era la reducción del gasto y del apoyo a las familias.
Con este aniversario reivindico el derecho a la protesta y a la revuelta. Soy conciente de que ahora no existen las condiciones mentales necesarias y que esa revuelta no será en esta generación. Pero como se siga castigando a los más desfavorecidos quizás para la celebración del primer centenario de la República nos levantemos danado una patada en el culo a esta mancha de políticos incapaces, corruptos y a las órdenes de los bancos.