dijous, 6 de març de 2008

Las pelotas de Bolonia

La consecuencia más inmediata de la llegada del plan de Bolonia es la clara limitación que tienen los alumnos al acceso a las especializaciones de las universidades. Con la aparición del plan, las licenciaturas actuales desaparecen y pasan a convertirse en grados aunque con menos créditos. Las especializaciones se harán mediante master.
Y ¿cuál es el problema?
Muy sencillo. Hasta ahora estudiar una carrera resultaba relativamente barato (¿?) y al acabar los estudios las puertas a un trabajo estaba abiertas (¿¿??). Pero con la nueva situación los precios se encarecen enormemente por la suma del precio del grado más el master. Eso sí, parece ser que las opciones para encontrar trabajo una vez acabada la especialización serán fáciles (esto esta por ver), pero lo que resulta evidente es que acceder a un trabajo después de tan solo un grado será complicadísimo.
De esta manera el acceso a las titulaciones especializadas quedaran limitadas a aquellos que se lo puedan permitir económicamente, quien tenga la necesidad de trabajar durante la edad estudiantil no podrá continuar su formación porque sencillamente no se lo podrá permitir.

1 comentari:

dailyFlava ha dit...

Queremos una Universidad al estilo norteamericano (4 años y posibles posgrados) pero sin instituciones tan básicas y habituales en ese sistema como son las becas tanto académicas como deportivas. Muchos estudiantes estadounidenses acceden a buenas universidades por motivos de excelencia académica o por mostrar grandes habilidades deportivas (no sólo de fútbol americano o de baloncesto, sino también de fútbol (soccer), golf, baseball, lacrosse, y en fin, muchos deportes más.

Queremos un sistema igual, pero sin ayudas. No tiene sentido. Si lo queremos igual, que sea igual. Que se fomente el deporte, que se compagine con la educación y que el deporte se muestre como otra de las oportunidades para acceder a la universidad de forma "barata" o gratis.

El problema es que aquí sólo existe el "furbo" y las becas brillan por su ausencia.

Esperemos que el plan de Bolonia salga bien, aunque visto lo visto, lo pongo en duda.

Un saludo,

Natxo

http://dailyflava.blogspot.com