divendres, 15 de febrer de 2008

Desilusión

No soy sindicalista, no creo en el sindicalismo de hoy en día. ¿No se tiene que luchar por nada? ¿Lo tenemos muy ganado? Evidentemente existen un montón de cosas por las que luchar y revelarse, no hemos conseguido la plenitud en nada y menos en el mundo laboaral .
Apatía
Desilusión
Tengo la firme creencia que los sindicatos están vendidos. Deamsiados desayunos entre representantes sindicales y empresa, hace olor a podrido. ¡Cargos conseguidos ves a saber como, privilegios extraños, mucha peste, puaj!
¿Los que no se aprovechan, qué no lo ven?
Me he afiliado a CCOO, intentaré sacar provecho, pero no me aprovecharé de nadie.
Qué tiempos aquéllos donde había cajas de resistencia y los trabajadores luchaban con convicción e ideales. Ahora el enemigo no es sólo el empresario sino la misma sociedad que manipulada por el poder no toleran huelgas reivindicativas de sectores estratégicos como el transporte. La envidia se ha establecido a la sociedad: Por qué algunos tienen que mantener privilegios mientras yo no los tengo, se dicen. Mirad lo que ha pasado en Francia, un buen grupo de funcionarios hacen huelga por que no les quiten aquello que tanto les costó de conseguir y la gente de la calle dice que se jodan y se jubilen como el resto, eso no es solidaridad y si mucha envidia asquerosa.